LOS PROPOSITOS BIEN ENFOCADOS

Yolanda Viu – 05-02-2019 / Se acabó Enero!! Mes en que nos hemos marcado propósitos profesionales y personales para el año que acabamos de empezar, hemos superado la cuesta de Enero, el Blue Monday, bendecido a nuestras mascotas por San Antonio y unas cuantas cosas más en estos 31 días.

¿Os parece un buen momento para revisarlos y valorar aquellos primeros días del año llenos de motivación y buenas intenciones?, o ¿aceptamos que estamos perfectamente entrenados para incumplir y procrastinar?

Permitirme decir, que si todavía no nos hemos puesto en marcha, es que muy probablemente no pusimos nuestro ENFOQUE en esos propósitos iniciales, nos dejamos llevar como he dicho antes por la buenas intenciones y por todos los “debería de…” en lugar de los “quiero que…”, sin enfoque no hay compromiso, sin compromiso no hay acción y sin acción no hay avance posible.

Así pues ¿Cómo lo hacemos para que no nos queden en una bonita lista encima de la mesa?, Es sencillo, pero todo empieza por aprender a ser disciplinado, incorporar unos hábitos simples y aplastantemente lógicos para empezar a funcionar: Dormir, Desayunar, Ejercitarse y Ser agradecido.

Sin enfoque no hay compromiso, sin compromiso no hay acción, y sin acción no hay avance posible

Dormir suficiente garantiza que la capacidad para tomar decisiones será óptima y por lo tanto facilita el ser más disciplinado para eso que queremos lograr.

 

 

Foto: La Fabrica Girona
Foto: La Fabrica Girona

Desayunar mejora el estado de ánimo,  aumenta la sensación de bienestar y reduce la ansiedad, de esta forma ser disciplinado se vuelve mucho más simple, porque estamos más atentos y concentrados para tomar buenas decisiones.

El ejercicio reduce los niveles de estrés, mejora la salud, aumenta nuestra capacidad de concentrarnos y tomar decisiones, lo que nos permite llevar una vida más disciplinada.

Ser agradecido nos ayuda a dejar de pensar en lo que queremos y apreciar más lo que ya tenemos. Mejora nuestra salud mental y nuestro bienestar emocional, disminuye el estrés, aumenta la satisfacción con la vida y nos centra en lo que es importante para nosotros, lo que permite ser más disciplinado.

Parece obvio que estos cuatro hábitos básicos forman parte de nuestro día a día, pero vale la pena preguntaros por ejemplo, cuántas horas hemos dormido esta semana, o cuántos días hemos dado por válido como desayuno el café rápido de la máquina de la oficina. Es fácil, sencillo y saludable pero requiere entrenamiento para convertirlo en hábito.

Es fácil, sencillo y saludable pero requiere entrenamiento para convertirlo en hábito

Ahora que ya estamos preparados, vamos a plantearnos  de nuevo esos propósitos con coherencia y compromiso y evitar que queden aparcados, analizar el motivo por el cual no se han cumplido y tratar de saber si la causa del incumplimiento depende de nosotros.  Si queremos conseguirlos hay que ponerle pasión, esfuerzo, ambición y autoconfianza, si por el contrario nos cargamos de excusas, pereza y resignación nos quedaremos en el camino.

1. Piensa en tus propósitos y escríbelos

2. Ordénalos por orden de prioridad

3. Analízalos uno por uno

¿Es realista?

¿Depende de ti conseguirlo?

¿Es un compromiso tuyo o de otra persona?

¿Es motivador?

¿Para qué quieres conseguirlo?

¿Qué te aportará conseguirlo?

¿Qué fecha marcas para llegar a su consecución?

5. Enfócate hacia la meta

6. Disfruta en el camino

7. Reconoce tu éxito

Seremos capaces de conseguirlo si elegimos propósitos conscientes y poniéndonos en acción. Nuestra ACTITUD será el motor. La motivación siempre Gana.

Yolanda Viu / Este es mi email por si necesitas asesoramiento: yolanda@viucoaching.com